Si fuese por ellas, quizá pasarían todo el santo día en el Colegio de Abogados de la Capital. Pero las tres abordan la faceta profesional con la misma devoción con la que son o quieren ser madres. Y se sabe que es pequeño el trecho que separa a esta suma de pasiones del despiole y el sinvivir. Ese querer participar en la institución sin sacrificar el hogar ni el trabajo condiciona a las abogadas Nélida Bendek del Prete, Julieta Tejerizo y María Laura Vergara, pero no las detiene. En coro dicen (o avisan): "necesitamos tiempo para dirigir el Colegio".
La confesión debe ser interpretada material y metafóricamente. En el primer supuesto, consiste en un llamado de atención sobre el serio esfuerzo que supone para las profesionales el ocupar un cargo electivo ad honórem en el Consejo Directivo, y en el Tribunal de Ética y Disciplina (TEyD). En sentido metafórico, es sólo cuestión de tiempo que una letrada acceda por primera vez a la presidencia del Colegio, según el pronóstico de las postulantes a vocal de la agrupación Nicolás Avellaneda (Bendek del Prete), la alianza oficialista Moreno-Alberdi-Belgrano (Tejerizo) y Abogados Agremiados (Vergara).
Todas concuerdan que la palabra "discriminación" no define la situación de la mujer en el Colegio. "Esta sí se involucra y trabaja en igualdad de condiciones que el hombre, pero siempre que sus otras obligaciones se lo permitan. Están dadas las cosas para que surja una presidenta", confía Vergara en una reunión convocada por LA GACETA. "Las profesionales son activas en las comisiones y en los proyectos concretos de la entidad, pero evitan comprometerse con una candidatura porque el mandato en el Consejo dura cuatro años. ¡Es mucho!", confirma Tejerizo (en el TEyD, los cargos se renuevan cada 24 meses). Bendek del Prete añade: "tal vez con los años sea todo más fácil. Pero, en el presente, hay más mujeres en las listas que en elecciones pasadas".
Sin duda el comicio interno del 19 de noviembre tendrá un récord de participación femenina, en parte porque, de entrada, había trece abogadas entre los 51 candidatos a diecisiete cargos y, en parte, porque, sobre la marcha, la Junta Electoral del Colegio hizo lugar a la presentación de un grupo de matriculados y ordenó integrar las listas con al menos seis mujeres. Por la inédita aplicación de la ley del cupo (24.012, de 1991) y sin resignar las postulaciones más jugosas (presidente, secretario y protesorero del Consejo), cinco varones cedieron sus lugares a otras tantas compañeras. Las abogadas activas conforman el 50,9% del padrón, pero tienen sólo dos representantes en el Consejo: las vocales salientes Stella Maris Moreno Perea y Sara Inés Asad.
Un cartel inofensivo
El cupo femenino no entusiasma por igual a las tres postulantes. Vergara, que integra la comisión asesora de Juicio Político del Colegio y milita en La Cámpora, está decididamente a favor de lo que considera una "ampliación de derechos" para las de su mismo sexo. Bendek del Prete, miembro de la comisión de Derechos Humanos, subraya la necesidad de incorporar la llamada perspectiva de género a toda la actividad colegiada. Tejerizo, que es vicepresidenta de la filial local de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, advierte que el cupo no soluciona el problema que impide a la mujer desplegar un mayor protagonismo institucional y profesional.
Entre esas dificultades está, por un lado, la carencia de una licencia por maternidad. Ese asunto, que las tres candidatas colocan en la cúspide de su plataforma, exige modificar la ley que concede quince días de licencia para todos los abogados y circunstancias, embarazo incluido (el uso de ese beneficio suspende los términos del proceso).
La otra cuestión es el déficit de guarderías y jardines de infantes en la zona de Tribunales. Esta cuestión divide a las candidatas: las opositoras Bendek del Prete y Vergara consideran que el Colegio podría ofrecer el servicio en el espacio de la sede de Congreso 450 que es usado como quincho y salón de fiestas. Tejerizo, en cambio, opina que ese proyecto está operativamente fuera del alcance de la entidad y que, por el momento, esta sólo debe buscar convenios con establecimientos que funcionen por su cuenta.
"No me parece que sea imposible", replica la postulante de Abogados Agremiados. "Ese tipo de soluciones es la que una requiere de su Colegio", añade Bendek del Prete. Tejerizo contesta: "en su momento evalué la propuesta, pero, después, me di cuenta de que resulta muy difícil de llevar a los hechos. Hay que analizar las cosas con profundidad".
La discusión salta de una cuestión a otra y recala en la anécdota de que muchas letradas aún usan sellos que dicen "abogado". Y ya en el ámbito de la lengua, irrumpe la polémica sobre si conviene o no agregar el sustantivo "abogadas" al nombre de la entidad, como propusieron dos colegiadas el año pasado. Tras un intercambio bullicioso sobre la implicancia real y simbólica de marcar el femenino (quedaría "Colegio de Abogados y Abogadas de la Capital"), las tres candidatas concluyen que, llegado el caso, apoyarían el planteo. La candidata más renuente en avanzar en ese sentido clausura la "sesión" con una concesión pragmática: "al fin y al cabo es sólo un cartel que no daña a nadie... y hace felices a muchos".
Ultimas 24 horas.- Hoy concluye la actividad proselitista en la zona de Tribunales debido a que mañana no habrá actividad en la Justicia por el Día del Empleado Judicial y a que el comicio tendrá lugar el lunes. La alianza oficialista Moreno-Alberdi-Belgrano prevé cerrar esta noche la campaña con una reunión en el bar Dalmacio. Abogados Agremiados no hará acto de clausura, aunque sí planea juntar en una comida a candidatos y colaboradores de la lista. La agrupación Nicolás Avellaneda evaluaba hacer lo propio al término de este jueves.
CAMBIO Y CÓNYUGE.- Los "avellanedistas" se vieron obligados a practicar un cambio de último momento en su nómina. Resulta que la Junta Electoral del Colegio no oficializó la candidatura de Adriana Auad como vocal del Tribunal de Ética y Disciplina porque la letrada no reúne la antigüedad de 10 años en la matrícula requerida para integrar aquel órgano. El lugar de Auad fue ocupado por Mónica Bermúdez, que es esposa de Guillermo Arévalo, candidato a presidente de la Nicolás Avellaneda.
Trifulca en la red.- La incorporación de una simpatizante de La Cámpora, Elizabeth Rodríguez, a la alianza Moreno-Alberdi-Belgrano elevó el tono de la discusión entre ese sector y Abogados Agremiados, que también presenta a dos candidatos "camporistas", Ricardo Santoro y Laura Vergara. El cruce de agravios y adjetivos calificativos ocurrió este martes en las respectivas cuentas de Facebook de ambas listas. Unos y otros se acusaron de usar el Colegio como trampolín político y de defender intereses ajenos a los de los abogados.
Denuncia y mini banco.- Esta semana, Abogados Agremiados denunció por carta documento que el oficialismo pretende usufructuar indebidamente el trabajo de las comisiones de la entidad. El Consejo Directivo del Colegio, por su parte, comunicó a los matriculados que el Banco del Tucumán instalará una sucursal en la sede de Congreso 450 para uso exclusivo de los matriculados.
Nicolás Avellaneda
Bendek del Prete se postula como vocal titular I del Consejo Directivo. Tiene 38 años y dos hijas, y trabaja como mediadora judicial. "No quiero pedir soluciones, sino darlas", afirma.
Moreno-Alberdi-Belgrano
Tejerizo se postula como vocal titular VI del Consejo. Tiene 31 años y es hija del ex presidente "morenista" Antonio Tejerizo. Dice: "defiendo a todos los colegas y, en especial, a mujeres y jóvenes".
Abogados Agremiados
Vergara se postula como vocal titular VI del Consejo. Tiene 34 años y una hija, y trabaja como mediadora judicial. "Necesitamos un Colegio más inclusivo, que nos represente mejor", expresa.